Auxerre 2002
Gracias a la asociación francesa de
radioaficionados (REF) se organiza cada año una reunión
de radioaficionados en una zona muy cerca de París, en
la ciudad de Auxerre. En revistas de la REF previas al acontecimiento,
se han ido publicando el calendario de ésta y otras ferias
de Francia.
Es lógico pensar que la feria, es el
origen de una buena excusa para visitar París, luego la
Feria de HamExpo y más tarde el pueblo cercano de Chablis,
donde se elabora un vino blanco de reconocida y merecida fama.
Para los indecisos podemos decir que esta feria es un Friedrichshafen
en pequeño en cuanto a poder de convocatoria, pero mucho
más divertida ya que se goza del carácter y calidad
del pueblo francés.
La REF, además, organiza la noche
del sábado, una cena para los expositores y visitantes
con tan buen ambiente que lo normal es no aterrizar en el hotel
por esa noche y volver a la feria al día siguiente con
la misma camisa. En nuestro caso, salimos del último local
a 4,30 de la madrugada, para levantarnos a las 7 para ir presentables
a nuestro stand.
Este tipo de acontecimientos, hace que nuestra
afición esté más viva que nunca y esmuy recomendable
para estrechar vínculos de amistad.
Francia, o mejor dicho la red hotelera francesa,
facilita esta situación de conocer al interlocutor, ya
que creo que es la más barata de Europa. Pensad por un
momento, que una una noche en un hotel con baño para una,
dos o tres personas puede costar hasta un mínimo de 24
Euros y un máximo descabellado de 56 Euros. El detalle,
de que no importa que sea una, dos o tres personas, está
limitado de una manera física, porque creo que están
pensados que si se meten cuatro personas en la habitación
con la intención de abusar, no podrían salir si
cierran la puerta con ellos dentro. El aspecto de los hoteles
de este tipo es igual entre sí, por lo que si haces tres
noches consecutivas en distintas ciudades pero la misma red de
hoteles, llegas a creer que estas en el mismo hotel. Lo que facilita
para los “raros” en el sueño la capacidad de
acomodación, al sentirse que no ha cambiado nada a su alrededor,
durante su estancia en Francia.